JAIME VELOSA FORERO .
Se hace un recuento histórico de las acciones del estado frente al tema drogas. Se presentan fechas, cifras, estadísticas y políticas del estado frente al asunto. Se hace un breve análisis crítico.
El inicio de los planes y programas dirigidos desde el estado Colombiano para realizar acciones e intervenir frente al tema drogas se pueden ubicar formalmente en el año 1969 cuando se creo el consejo nacional de instrucción criminal al que le atribuyen entre otras funciones el control sobre las sustancias estupefacientes. Fue sin embargo en 1973 bajo la administración del presidente conservador Misael Pastrana Borrero que se establecieron y se desarrollaron las primeras políticas publicas sobre el tema, con la creación del Consejo Nacional de Estupefacientes y la Oficina de estupefacientes del Ministerio de Justicia, que por medio del Decreto 1188 de 1974 prohíbe y penaliza las sustancias psicotrópicas y que establece en julio de 1974 un convenio entre el Gobierno de Colombia y la oficina de las Naciones unidas -el PNUD- cuyo mandato y objetivos son "coordinar todas las actividades de fiscalización de las drogas, promover la observancia de los tratados internacionales y ofrecer un liderazgo eficaz sobre la materia control de uso indebido de drogas”. A partir de ese momento y hasta 1990 las acciones en este sentido son coordinadas y lideradas en gran medida por este organismo.
Esta década y la siguiente están marcadas por la “bonanza marimbera” que puso a Colombia en el escenario internacional por la exportación de marihuana principalmente hacia Estados Unidos y por la reacción de los gobiernos de entonces, que iniciaron acciones de control policial y de fumigación en extensas áreas de la costa caribe.
Un hecho muy importante ocurre en enero de 1986 tras el asesinato del ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla, victima de un nuevo fenómeno: la aparición de las mafias ligadas al tráfico y exportación de cocaína, que hizo que el gobierno expidiera La ley 30 del 86 que creo un nuevo estatuto nacional de estupefacientes “que endureció” “la lucha contra el crimen y la droga” y desarrollo políticas enfocadas a controlar el trafico de sustancias y a judicializar a sus responsables. Esta ley penaliza de manera drástica los hechos ligados a las drogas, incluyendo el consumo de sustancias.